El entorno y naturaleza

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LOS ALREDEDORES DE LA CASA

La Masía está situada en mitad del Valle de Sant Ponç, en una zona tranquila, rodeada de montañas, prados y bosques.

Desde la misma casa se pueden realizar unos cuantos paseos para recorrer los pastos y espesos bosques de encinas.  A unos 700 m hacia el oeste de la casa se encuentran en el fondo del valle unas pozas de agua cristalina donde se puede darse un baño los días de más calor. Igualmente se puede descender el río si se va bien calzado con zapatillas de río.

Detrás de la carretera se encuentra la calzada romana, a la que se puede acceder por un sendero emboscado que sale al Este de la casa. La calzada romana es una antigua vía romana que une la Vall de Bianya con el valle de Sant Joan de Les Abadesses, ascendiendo a alto de las montañas de Capsacosta.

En la calzada romana, sobre la vertical de Les Cormonotes, podemos encontrar el Oratorio de San José, desde el que sale un camino que se dirige a Sant Salvador de Bianya, la población más cercana a la casa. Un pequeño vecindario, de muy pocos habitantes, donde hay la iglesia románica del mismo nombre, consagrada en 1170.

Justo por debajo de la casa discurre un camino de carro que atraviesa de Oeste a Este el valle de Sant Ponç, uniendo un sinfín de masías y granjas que dan vida al valle.

NATURALEZA

Por la situación de la Masía, en mitad de las montañas casi salvajes de La Garrotxa, podemos encontrar una abundante fauna salvaje que podemos ver con más o menos fortuna.

Los pájaros serán los más fáciles de ver. Aquí abundan los pinzones comunes, carboneros, petirrojos, mosquiteros, lavanderas, mirlos, zorzales que hacen la delicias de los oídos en primavera, arrendajos, cuervos, ratoneros comunes, patos, alguna garza real despistada que viene a pescar al cercano río, chotacabras, cárabos y autillos, y un largo etcétera. Los más ornitófilos podrán profundizar con el libro «Els ocells de La Garrotxa»

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Pero fácilmente tendremos a nuestro alrededor mariposas, saltamontes, abejas que en más de una ocasión han construido su panal en las paredes de la casa. Diferentes insectos, lagartijas, lagartos, sapos, salamandras, alguna culebra, ranas, cangrejos y peces en el río cercano.

Pero sin duda tenemos otros invitados que seguro todos querríamos ver merodeando por los alrededores: jabalíes, zorros, que en alguna ocasión han tenido el descaro de pasearse por la era de la casa una noche de verano mientras tomábamos el fresco, comadrejas y ratones de campo. Pero lo que sí hemos visto en alguna ocasión debajo mismo de la casa es el corzo, pequeño cérvido que últimamente no es extraño encontrar por los aldedores. Por último destacar que es habitual, según la época del año, que las vacas estén pastando en los campos de debajo de la casa. Interesante será consultar y disfrutar del libro «Els mamífers de La Garrotxa»

Seguro que con interés y paciencia cualquiera podrá ver una gran cantidad de esta fauna salvaje.

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