En los alrededores de la Masía podemos disfrutar de gran cantidad de fauna salvaje, algunos más o menos fáciles de ver e identificar.
Podemos destacar la avifauna, con gran variedad de especies, con el pinzón común como uno de los fringilidos destacados en su presencia, de canto llamativo por sus gorjeos y floreos, aunque también podemos encontrar verdecillos, verderones, jilgueros, pardillos, y como invitado especial sobre todo en primavera, que acude a comer los brotes y las flores de los olmos es el camachuelo común, que por esta zona tiene el límite sur de su distribución. Otras aves comunes son el petirrojo, el mirlo, el zorzal, carboneros y otros primos hermanos de la familia paridae. En las orillas del río ocasionalmente se pueden ver garzas reales, martín pescador, cochín, mosquiteros… Entre las rapaces podremos localizar por sus chillidos al ratonero común, abundante en la comarca, y si estamos atentos seguro que en las alturas distinguiremos algún buitre volando en círculos al acecho de presas. Arrendajos y cuervos se dejarán ver, sin dificultad por los alrededores. Por la noche podremos oír al autillo, al cárabo o al chotacabras, aves de nocturnidad.
Y entre los mamíferos son frecuentes los zorros, alguno que otro despistado se ha acercado a la era de la casa en noches de verano. Jabalíes, abundantísimos en Catalunya, se les puede oír más de una noche. Y comadrejas, también tienen trabajo escudriñando los rincones en busca de pequeños roedores, lirones y otras pequeñas presas. Pero uno de los grandes, tímido y esquivo es el corzo, pequeño ciervo de bosque con pequeños cuernos que merodea discretamente por los alrededores.
Lagartijas, lagartos, culebras son los reptiles más comunes y fáciles de ver. Sapos, salamandras y pequeñas ranas en el río componen los anfibios.
Y como no para abundantes los insectos, especialmente en verano, moscas, mosquitos, abejas y abejorros, avispas, mariposas, saltamontes, libélulas, mariquitas, escarabajos… Hormigas, mariposas nocturnas. En fin un baño de especies.
